Como vivíamos el festival más famoso de nuestra ciudad con 20 años y como lo vivimos ahora. Explicaremos cómo el cash ha desaparecido para dejar paso a esas pulseras que las carga el diablo (o sea, tú en las maquinitas a altas horas de la madrugada y con muy poco criterio). Te contaremos nuestros dolores de espalda y de pies. Y no, no vimos al MAS. ¡Búscanos este 2024!