El joven Demóstenes soñaba con ser un gran orador. Su propósito parecía una locura ya que, además de no tener recursos para pagar un maestro de elocuencia, contaba con una gran limitación: era tartamudo. Con tenacidad y persistencia hoy en día se convierte en uno de los mejores oradores de la historia. ¿Por qué debemos conocer a este político ateniense? Descúbrelo de la mano del experto en la oratoria, Michel Suñén.
Elige Davante
-
Online con clases en directo
-
Tu mentor siempre contigo
-
Nos adaptamos a ti